¡Hola a todos!
el día de hoy les vengo a hablar sobre una receta que es una de mis preferidas, principalmente, por la deliciosa textura de estas galletas, que al comerlas, se deshacen en la boca como polvo, de ahí su nombre. Aparte de ser tan deliciosa, es extremadamente fácil de preparar y lleva pocos ingredientes y mi receta ni siquiera lleva mantequilla, por lo tanto, es la vuelve aún más accesible de hacer.
Estas galletas no necesitan que engrasemos la bandeja donde las vayamos a hornear y dependiendo de cómo quede la masa hay posibilidad de que necesite más harina o aceite.
Sin más que decir, ¡empecemos!
Ingredientes:
- 2 ½ tazas de harina de trigo común todo uso.
- 1 ¼ taza aceite vegetal.
- 1 ¼ taza de azúcar blanco granulada (y un poco más para decorar).
- ½ cucharadita de canela en polvo.
- Vainilla al gusto.
- Una pizca de sal.
Procedimiento:
- En un bowl agregamos todo el azúcar, 1 taza de aceite, la vainilla y mezclamos.
- Luego agregamos la harina con la canela y la sal. Mezclamos hasta que tengamos una masa que sea como polvo, pero, que se compacte.
- Agregamos el aceite restante y mezclamos hasta tener una masa que sea consistente.
- La estiramos con un rodillo y cortamos las galletas de la forma deseada. Las ponemos en una bandeja y las espolvoreamos con azúcar.
- Las llevamos al horno a 180 grados Celsius durante 20-25 min (depende del horno y el tamaño de las galletas) hasta que estén duras y doradas por abajo.
- Las sacamos con cuidado de no romperlas y ¡listo!

Ya tenemos unas deliciosas galletas polvorosas que se nos harán agua la boca.
Espero que les haya gustado, si tienen algún comentario o sugerencia no olviden dejarla en los comentarios.
¡Nos vemos en mis próximas publicaciones!




